
Larvas se abren
los plátanos las miran
con gran envidia.
II
Paloma muerta
¿dónde debo entregar
estas dos cartas?

las Mil Palabras de la revista Caretas; Concurso de Cuento “Inca Garcilaso de la Vega” convocado por la Casa de España; Primer Premio de Literatura Quechua de la Universidad Federico Villarreal en cuento (2000) y en poesía (2006); Primer Lugar en el Concurso de Cuentos Infantiles en Quechua de la Asociación PUKLLASUNCHIS del Cusco en el 2000; ganador absoluto del Concurso Nacional Bilingüe de Cuentos WARMA KUYAY en el 2002; Primer Puesto en el Concurso Nacional de Cuento Infantil CARLOTA CARVALLO DE NÚÑEZ; Primer Premio en el Concurso Nacional de Cuento Infantil convocado por la Editorial SAGSA y la APLIJ; tres veces distinguido en las bienales de cuento Premio COPÉ; dos veces en el Concurso de Narrativa Breve Premio ÑANDÚ; Primer Puesto en el Concurso Magisterial de Cuentos Infantiles de la SUNAT; Primer Puesto en el Concurso de Cuentos del Seminario de Animación a la Lectura Peruano-Uruguaya; Premio Especial en el Concurso literario FESTICUENTO convocado por la Municipalidad de la Molina; Mención Honrosa en el VI Concurso de Cuentos de la Conferencia Episcopal Peruana y en el Concurso de los Viernes Literarios 500; finalista en el Concurso Latinoamericano de Cuentos en Buenos Aires (Argentina), en Puebla (México), en el Premio JUAN RULFO (Francia, París) y en el Concurso de Cuentos HUCHA DE ORO, Madrid, España; últimamente fue distinguido en el Premio Internacional ARTífice de Poesía de Loja (España) por su poemario LUZ DE BARRO (2006)...Ha publicado: Con Llorar No Se Gana Nada, Florecitas de Ñawin Pukio, Recuerdos de Lluvia, Y Tenía Dos Luceros, De Junco y Capulí, Takacho, Takachito, Takachín, Taita Serapio, Tullpa Willaykuna, Zorrito de Puna, Kuyaypa Kanchariynin, Negracha, entre otros…

Sopla para que no seas el mismo animal 
que se coloca pliegues marinos
cuando le sube el miedo
en la alteración del pan y las flores
Entre reflejo y reflejo repite las sílabas
y no invoques al fuego
solo sopla y aprende a vivir más cerca del sol
Abre la puerta
y recoge del sueño al ave
que se bate entre las ramas
Inúndate de agua mirando hacia el Sur
Recuerda que tienes los ojos grandes y la piel
crispada
ante los hincones de las agujas románticas
No digas piedra di estrella
No digas llave
di sueño
di hombre
di máquina
di claridad
Descamisa la pulsación de las sílabas
y espera la señal de gracia
o intenta buscar la torre más alta
para pesarte el labio ingrávido
Oye atentamente
el ruiseñor está dentro de ti
con la misma canción
donde el tiempo es casi nada
cuando buscas tu raíz por lo más vulnerable
y escurres por el viento
la embarcación colmadas de paisajes
y hoteles y gaviotas y cuerpos y veranos
y memorias


ultural de su país en 1987, con el colectivo artístico Las Yeguas del Apocalipsis. Hoy, veinte años después, Lemebel es uno de los escritores más notables de Chile. Sus crónicas de temática y atmósfera ligadas al mundo gay en confrontación a las normas sociales, han trascendido las fronteras sureñas para ser reunidas en más de un libro: La esquina es mi corazón (1995), Loco afán, crónicas de sidario (1996), De perlas y cicatrices (1998) y Zanjón de la aguanda (2003); Lemebel también ha escrito la novela Tengo miedo, torero (2002) y el libro híbrido Adiós mariquita linda (2005).
Por: Luís Miranda
Misterio apoyó el revólver detrás de la oreja, tiró del gatillo y se derrumbó en la cama. “No te juegues así. Levántate, huevón”. Los cinco chiquillos que se habían amanecido con él bebiendo en su cuarto de Jesús María sintieron de golpe que el alcohol dejaba de hacerles efecto. Cuando lo levantaron vieron un charco rojo en el cubrecama. No era broma. Misterio se había matado.
o Rukely, miembro surcano de Trinchera Norte y amigo de Misterio, se había destapado el cráneo jugando a la ruleta rusa. ¿Quería imitarlo?Misterio llevaba su foto en la billetera. En sus momentos de alcohol y sentimentalismo inevitable, la contemplaba. Tenía fea borrachera, asegura uno de sus amigos. “A ver, quién es capaz”, dijo, valentón, y se pegó el primer gatillazo en la sien. Sin bala. Él no tenía miedo, carajo. ¿Ellos sí? El arma apuntó el estómago de uno de los muchachos. Hizo click. Otra vez sin bala. Oe, loco, no te juegues así. Orgulloso de su arrojo, Misterio viró el arma contra sí mismo y apretó. El proyectil salió por el otro lado de su cabeza ¿Lo habría hecho a propósito? ¿No notó que la única bala del tambor se había acomodado para matarlo?“Su sueño de toda la vida fue tener una pistola –dice su prima Karín Angulo–. Una pistola o una moto. Le decíamos: si te compras la moto, cómprate también tu ataúd, porque, como era loco, pensábamos que se iba a matar. Pero se mató con la pistola”.



Galileo acaba de iniciar sesión
Colocha amistosa: Hola galileo, ¿eres español?
Richard: No María, no puedo esperarte más, tienes que venir; si no lo haces, me mataré.
Colocha amistosa: Ya pues galileo, háblame.
Lobo_cazador acaba de ingresar a Charlas literarias
Miguel Ángel: Lo que pasa es que al ir a cazar él se encontró con Melquíades y este le dijo todo de lo de la familia: sobre el final de su historia. Entonces decidió desaparecer, finiquitarse.
Colocha amistosa: Por fa’, no me dejes hablando sola; o estás ocupado
Lobo_cazador: ¿Hay alguien aquí?
Galileo: Evito hablar con extraños
María: Tengo un compromiso, no puedo ir ahora
Colocha amistosa: Ya pues Galileo, dime de dónde eres
Galileo: Soy del ciberespacio
Richard: Claro, se supone que ahora te encontrarás con Hunter: Para él siempre estás
Colocha amistosa: No puedes ser del ciberespacio; ya pues, no juegues, ¿no quieres hablar? En todo caso, no debieras estar aquí.
Lectorcito: Pero qué conseguía con su muerte
Lobo_cazador: Hola lectorcitos
Miguel Ángel: desbaratar la historia
María: Es un compromiso social, no es lo que tú piensas. Además, Hunter es primo mío
Richard: Y supongo que yo también para otros debo ser familiar tuyo
María: Ya no empieces, sabes que no soporto esas pataletas tuyas. Debo ir a una exposición de pintura.
Galileo: Era de Irlanda, ahora… ya no lo sé; por eso digo que del ciberespacio.
Colocha amistosa: Dime, ¿te gustan las latinoamericanas?
Galileo: ¿De dónde eres tú?
Lobo_cazador: Alguna nena ardiente… Hola Colocha
Colocha amistosa: De Colombia.
Galileo: Prefiero evitar a las de tu género, solo traen problemas. Conocí a una que no he terminado de quitármela de encima.
Colocha amistosa: Pero yo puedo ser diferente. Quieres ir al privado conmigo
Galileo: Me da igual.
Richard: ¿Puedo ir contigo?
María: Iré sola; quiero un poco de espacio hoy. ¡Acaso no puedes entenderlo! Dios mío, quién pudiera hacerlo.
Colocha amistosa: Es que aquí hablan todos y no podemos estar en paz
Lobo_cazador: Yo te acompaño mi amor. Contigo a donde sea
Lectorcito: ¿Y como explicas el olor a pólvora que queda después y sigue impregnado en la tierra luego de muchos años?
Richard: Pero yo te amo.
María: No es suficiente el amor. Hay algo más, algo que… dejémoslo ahí.
Lobo_cazador: Yo sé amar de verdad. Pruébame ricura
Miguel Ángel: Es que al Gabo no le quedó otra que idear algo para justificar su ausencia, pues José Arcadio debía continuar en la historia. Y luego del suicidio, solo pudo llenar el vacío con algo que recordara su presencia.
Lectorcito: Tal vez por eso dejó recluida a Rebeca en su casa hasta su muerte. Porque ya no podía interactuar.
Lobo_cazador: Presénteme a esa Rebeca y yo le hago compañía
Miguel Ángel: Claro; ya vas entendiendo
Richard: Te seguiré. Ya me dijiste a dónde vas. Sabré dónde encontrarte.
María: Si lo haces, no te hablaré más. No contestaré tus escritos
Lobo_cazador: No lo dejes María, no lo dejes llorando
Lectorcito: Ah, entonces por eso el hilo de sangre, porque se supone que Ursula estaba distraída en sus caramelitos de animales y no tenía tiempo para nada, porque el narrador lo dispuso así. Y luego del disparo, forzó a que el hilo de sangre llegara a ella y la guiara así como está narrado en la historia.
Miguel Ángel: No lo pensé yo así, pero vale tu razonamiento; ya vas agarrando la lógica.
Lobo_cazador: O sea yo estoy Pintado. Aburridos.



oesías y relatos cortos en revistas underground, hasta que a los 49 años, después de haber trabajado los últimos 20 en el servicio de correos (como repartidor), dejó el trabajo y se dedicó sólo a escribir, su fruto fue Cartero (1970), su primera novela. A ésta seguirían otras cinco, todas protagonizadas por Henry «Hank» Chinaski, alter ego del propio Bukowski. El éxito lo convirtió en escritor de culto y poco a poco su popularidad se extendió más allá del nuevo continente. Las lecturas de poesía y esporádicos viajes (uno de ellos a Europa, visitando su pueblo natal y reencontrándose con familiares lejanos) convirtieron sus últimos años de vida en una constante lucha contra la comodidad y el aburguesamiento, y fruto de ello publicó Peleando a la Contra, un auténtico testamento oficial y la auténtica biografía de Charles Bukowski. 
en el concurso Terminemos el cuento organizado por el diario El Comercio y en 1998 el primer premio en el concurso El cuento de las 1000 palabras de la revista Caretas de Lima. Su obra ha circulado en diversas revistas como The Barcelona Review y Los Noveles; en el año 2006 editorial Estruendomudo publicó su primer libro: El pez que aprendió a caminar. Participa, además, en la antología Tripulantes (España). Blog: septimamadrugada.blogspot.com 
los escritores más reconocidos en el ámbito internacional; no sólo por su peculiar sentido del humor y su habilidad para borrar las fronteras entre la realidad y la fantasía, sino también por la precisión de sus metáforas.